El 25 de septiembre de 2024, la Biblioteca Nacional del Perú (BNP) lanzó la convocatoria para la edición N.º 52 de la Revista Fénix, publicación académica dedicada a las ciencias de la información. El llamado fue claro: recibir trabajos originales e inéditos —investigaciones, ensayos, diagnósticos y reseñas— que contribuyeran al conocimiento y al debate en torno al libro, la lectura, las bibliotecas y la información. Las bases establecían un cronograma preciso: entrega de artículos hasta el 20 de octubre, evaluación por pares ciegos, comunicación de resultados el 25 de noviembre, edición en diciembre y lanzamiento digital el 27 de ese mes, con presentación en enero de 2025.
Imagen 1. Cronograma oficial de la convocatoria de la Revista Fénix, edición N.º 52, publicado por la Biblioteca Nacional del Perú.
La situación se volvió más confusa cuando, en enero de 2025, se informó que el comité editorial recién se había conformado para “reactivar” los procesos, con la promesa de publicar en abril de 2025. No obstante, en febrero, sin que se cumpliera la notificación formal de resultados a los participantes, la BNP anunció públicamente el lanzamiento de la edición N.º 52.
Ninguna confirmación, ninguna observación, ningún dictamen. La fecha del lanzamiento digital llegó y pasó sin que los autores supieran el destino de sus textos.
No fue sino hasta el 17 de enero de 2025, cuando recibieron una comunicación de la revista informando que recién esa semana se había conformado un comité especial para reactivar los procesos, con miras a publicar el número en abril de 2025. Según el mensaje, el comité científico había solicitado una ampliación de revisión y se comprometía a emitir su dictamen el 28 de febrero, notificando a los involucrados en la primera semana de marzo. Ese plazo también se incumplió.
Imagen 2. Comunicación oficial de la Revista Fénix respecto a los retrasos en la edición N.º 52
Hoy, la BNP anuncia con orgullo, en sus redes sociales, la publicación de la edición N.º 52, sin que quienes postularon a la convocatoria hayan recibido respuesta sobre la aceptación o rechazo de sus trabajos. La revista se presenta como “un espacio que impulsa el pensamiento interdisciplinario con investigaciones sobre bibliotecas, lectura, inteligencia artificial y más”, pero su proceso de convocatoria ha carecido precisamente de lo que proclama: transparencia, orden y respeto a los tiempos y compromisos asumidos.
Imagen 3. Publicación en redes sociales de la BNP anunciando la edición N.º 52 de la Revista Fénix, pese a no haber notificado previamente a los autores sobre la aceptación o rechazo de sus artículos (Publicado el 12 de agosto del 2025).
Este no es un problema menor ni un caso aislado. La falta de comunicación y el incumplimiento de los cronogramas en procesos culturales vulnera la confianza de la comunidad investigadora, desincentiva la producción académica, desalientan la participación futura y evidencia fallas de gestión que van más allá de una publicación. La Biblioteca Nacional tiene entre sus funciones estratégicas gestionar, planificar y articular políticas para el desarrollo de la producción editorial y bibliográfica del país, sin embargo, en los últimos meses ha sido cuestionada por sus campañas de donación de libros, lo que denota la ausencia de una política sostenida de producción y adquisición editorial y una preocupante desarticulación con el ecosistema del libro; por contrataciones sin la experiencia necesaria en el sector, que contribuyen a la desprofesionalización y debilitan las políticas públicas; y ahora por un manejo editorial que parece dar la espalda a quienes investigan sobre el ecosistema del libro y la lectura.
En un país donde las políticas públicas para el fomento de la lectura requieren articulación, planificación y un firme respaldo institucional, la Biblioteca Nacional del Perú debería ser un referente de profesionalismo, transparencia y coherencia en sus acciones. Lamentablemente, la edición N.º 52 de la Revista Fénix deja una lección amarga: sin respeto a los autores, sin claridad en los procesos y sin cumplimiento de los compromisos asumidos, ninguna publicación puede cumplir plenamente su misión cultural ni sostener la confianza de la comunidad a la que dice servir.
Imagen 4. Portada oficial de la edición N.º 52 de la Revista Fénix, difundida por la Biblioteca Nacional del Perú (Publicado el 12 de agosto del 2025).
El viernes 1.º de agosto, en el marco de la 29.ª Feria Internacional del Libro de Lima, se presentó en el Auditorio Laura Riesco Toquepala: Huellas que perduran en el tiempo, escrito por Martín Chanta y Celeste Asurza, es la primera producción literaria orientada a acercar el legado milenario de las pinturas rupestres de Toquepala a un público infantil y/o juvenil. Con un lenguaje accesible y un universo visual cuidadosamente ilustrado por Kristina Chanta, el libro busca promover una conexión emocional con el patrimonio desde las edades más tempranas. La edición y publicación estuvo a cargo de Amotape Libros, a quienes agradecemos profundamente por hacer posible que esta historia llegue a nuevas generaciones.
Este libro nace como idea a partir del PROYECTO DE INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA CON FINES DE CONSERVACIÓN Y PUESTA EN VALOR DEL SITIO ARQUEOLÓGICO LAS CUEVAS Y PINTURAS RUPESTRES DE TOQUEPALA, dirigido por Martin Chanta, en el que también participamos Miguel Juárez como apoyo logístico y quien escribe estas líneas, a cargo del registro gráfico y fotográfico. Este proyecto tuvo como finalidad realizar un diagnóstico detallado para identificar, registrar y clasificar los tipos de factores de deterioro presentes en la Cueva de Toquepala; además, determinar la configuración espacial del sitio arqueológico y su entorno inmediato. Gracias a esta intervención, se logró la delimitación oficial del sitio y su incorporación al Sistema de Información Geográfica de Arqueología (SIGDA) del Ministerio de Cultura, un paso clave para su protección y gestión futura.
Vista aérea de las Cuevas y abrigo rocoso de Toquepala (2022).
Entrada a la cueva de Toquepala.
Pero más allá de los registros técnicos y las acciones de conservación, el trabajo en Toquepala nos dejó una certeza: este sitio milenario tiene aún mucho que decirnos, especialmente a las nuevas generaciones. Las pinturas de Toquepala, realizadas hace miles de años, no deberían ser vistas solo como parte de una infografía en un museo o como imágenes en los libros de historia, sino como una oportunidad para despertar la imaginación y fortalecer el vínculo con nuestras raíces desde edades tempranas.
Desde la arqueología, muchas veces hemos contado el pasado con precisión, pero no siempre con cercanía. Por eso nació Toquepala: Huellas que perduran en el tiempo, un libro para niñas y niños inspirado en las pinturas rupestres del sitio. Una obra concebida desde conversaciones cotidianas y el deseo de tender un puente entre la investigación científica y la comunidad en su sentido más amplio: niñas, niños, familias, docentes, mediadores y todas aquellas personas dispuestas a acercarse al patrimonio desde la curiosidad, el afecto y la imaginación.
Actualización del registro fotográfico de las pinturas rupestres.
Inspección y registro de los paneles.
Como arqueólogos, siempre hemos creído que la conservación empieza en casa. No solo con normas o discursos, sino en gestos cotidianos: en el reciclaje, en la adopción de un animal desprotegido, en un dibujo hecho a mano, en una lectura antes de dormir. En esos actos pequeños también se cultiva el respeto por lo que nos rodea y por lo que nos antecede.
Toquepala: Huellas que perduran en el tiempo nació desde ahí. No fue parte del proyecto arqueológico, pero fue una forma de continuarlo. De decirle a una niña y con suerte a muchas que ese pasado también les pertenece. Que esas figuras pintadas hace más de diez mil años no están tan lejos como creemos. Que el patrimonio arqueológico también puede contarse de otras formas, de manera cercana y significativa.
El equipo participante dentro de la cueva.
Poligonal del Paisaje Arqueológico Las Cuevas y Pinturas Rupestres de Toquepala que se encuentra en el Sistema de Información Geográfica de Arqueología (S.I.G.D.A.).
Vista de huanacos en el entorno de las cuevas de Toquepala.
En abril de 2019, en el marco del Proyecto de Investigación Arqueológica con fines de Diagnóstico de Conservación y Puesta en Valor de Sectores Vulnerables del Sitio Arqueológico Las Aldas. Distrito y Provincia de Casma, Departamento de Áncash (Segunda Temporada de Intervenciones), dirigido por el arqueólogo Martín Chanta y bajo la titularidad de Ares Consulting & Management EIRL, se inauguró el primer circuito provisional del sitio arqueológico Las Aldas.
Durante el primer trimestre del año 2024, al inicio del Proyecto de Investigación Arqueológica en la Zona Arqueológica Monumental Las Aldas (Tercera Temporada de Intervenciones), ejecutado bajo la dirección de quien suscribe esta nota, se constató con sorpresa que la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash había intervenido la señalética e infraestructura interpretativa instalada previamente por el proyecto, modificando sin autorización ni consulta previa la infografía diseñada por nuestro equipo. Dicha infografía, basada en los resultados actualizados de nuestras investigaciones, presentaba la distribución arquitectónica y otros datos relevantes del sitio, los cuales fueron omitidos y reemplazados por una información básica, sin mayor sustento técnico.
Esta iniciativa tuvo como objetivo facilitar las condiciones básicas para el recorrido del sitio, así como brindar información relevante sobre su entorno natural, valores históricos y los avances de las investigaciones que venimos desarrollando desde el año 2017.
De acuerdo con los términos establecidos en el convenio de cooperación suscrito entre Ares Consulting & Management EIRL y la Municipalidad Provincial de Casma, el mantenimiento del circuito provisional quedó bajo responsabilidad de dicha entidad edil. Este acuerdo buscaba asegurar la sostenibilidad mínima del recorrido implementado y contribuir a la protección y puesta en valor progresiva del sitio arqueológico.
Además, la DDC de Áncash hizo uso parcial de la infraestructura implementada por el proyecto (como los paneles informativos) y procedió al desmontaje de otros elementos clave (como el panel de bienvenida, el panel directorio y señaléticas), por no estar contemplados dentro del servicio que esta entidad ejecutaba. Lo sucedido ha sido dejado constancia en el expediente N.º 39431-2024, de fecha 22 de marzo de 2024.
Es por ello que, el 10 de abril de 2024, se sostuvo una reunión con la Dirección General de Patrimonio Arqueológico Inmueble (DGPAI) del Ministerio de Cultura, con el propósito de exponer la intención de trabajar de manera coordinada e iniciar las gestiones necesarias para establecer un convenio de gestión. Este convenio permitiría formalizar una colaboración interinstitucional entre el Ministerio de Cultura y ARES Consulting & Management EIRL, a fin de ejecutar acciones conjuntas orientadas a la gestión, protección, difusión, investigación, conservación, puesta en valor, uso social y mantenimiento de la Zona Arqueológica Monumental Las Aldas, sitio de gran relevancia para la región Áncash.
Después de varios correos de seguimiento —impulsados principalmente por la parte interesada—, el 8 de julio de 2024 se llevó a cabo una reunión con la Lic. Carolina Vilchez (entonces directora) y el Lic. Elvis Mondragón (especialista) de la Dirección de Gestión de Monumentos, con la finalidad de afinar los detalles necesarios para la formalización del mencionado convenio de gestión.
Ha transcurrido más de un año de gestiones, marcadas por sucesivos intercambios de documentos entre la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash —en su calidad de responsable técnico del sitio— y la Dirección General de Patrimonio Arqueológico Inmueble del Ministerio de Cultura, sin que hasta la fecha se haya concretado la firma del convenio de gestión propuesto. Cabe señalar que, desde el 24 de mayo del presente año, no se ha registrado ningún avance adicional en el trámite, situación que coincide temporalmente con la emisión de la Resolución Viceministerial N.º 000128-2025-VMPCIC/MC del 28 de mayo de 2025, así como con el enérgico pronunciamiento emitido por nuestra parte en rechazo al recorte del área intangible de las Líneas y Geoglifos de Nasca. Esta coincidencia resulta preocupante, pues podría estar reflejando un contexto adverso para el diálogo técnico y la cooperación en materia de protección del patrimonio arqueológico.
Lamentablemente, colegas y amigos que han visitado recientemente la Zona Arqueológica Monumental Las Aldas nos han compartido imágenes que evidencian el progresivo deterioro del circuito: paneles caídos, señalética destruida e infografías dañadas, que alguna vez sirvieron para informar y orientar a los visitantes. Esta situación resulta aún más preocupante si se considera que, mientras el circuito se degrada visiblemente, el Ministerio de Cultura opta por rechazar el apoyo del sector privado para la recuperación y adecuada gestión de los sitios arqueológicos, desaprovechando iniciativas que, como la nuestra, han demostrado un compromiso sostenido con la protección y puesta en valor del patrimonio cultural.
Imagen aérea de la Zona Arqueológica Monumental Las Aldas, donde se observa el trazo del circuito temporal de visita implementado durante la segunda temporada del proyecto de investigación (2019). El recorrido, señalado con línea punteada roja, inicia en el área destinada al estacionamiento e incluye cuatro puntos de parada con paneles informativos distribuidos estratégicamente a lo largo del sitio. Estos paneles tenían como finalidad orientar al visitante en un recorrido paisajístico y arqueológico que, además de facilitar la comprensión del sitio, destacaba su relación con el litoral y la lógica ceremonial de ocupación del territorio. Al fondo, se distingue claramente la caleta La Gramita y parte del sistema de islas y puntas costeras que conforman el entorno marítimo inmediato de Las Aldas.
Esta infraestructura formaba parte de los esfuerzos iniciales por facilitar la comprensión del espacio patrimonial y promover su puesta en valor mediante una visita ordenada y educativa.
Fotografía del punto de inicio del circuito temporal de visita implementado en la Zona Arqueológica Monumental Las Aldas durante la segunda temporada del proyecto (2019). En la imagen se aprecian los paneles de bienvenida y directorio (con información general del sitio), instalados por el equipo del proyecto con el objetivo de orientar a los visitantes e introducirlos al contexto histórico, geográfico y cultural del sitio. El circuito provisional señalizado entre rocas guía para el recorrido hacia el interior de la zona intangible.
Vista general de los paneles informativos instalados en el marco del circuito temporal de visita de la Zona Arqueológica Monumental Las Aldas. La imagen muestra cuatro de los puntos informativos, correspondientes a los sectores A, B, D y fauna marina, distribuidos a lo largo del recorrido interpretativo. Cada infografía fue diseñada para brindar al visitante información accesible sobre la arquitectura, distribución espacial y elementos significativos del sitio. A la derecha, se muestra infografía del Sector A, destacando la presencia del Gran Camino Ceremonial, eje central del monumento, cuya orientación y trazado sugieren un uso vinculado al peregrinaje y a prácticas rituales.
Imagen del cambio de infografía realizado por la Dirección Desconcentrada de Cultura de Áncash a inicios del 2024, como parte de un servicio contratado por dicha entidad. Este panel, ubicado en el Sector D, de la Zona Arqueológica Monumental Las Aldas, reemplazó la infografía original diseñada e implementada por el equipo del proyecto durante la segunda temporada de investigación (2019). Como se puede apreciar, el contenido de carácter general y didáctico omite información clave derivada de las investigaciones, como la distribución arquitectónica del sitio o la función ceremonial del conjunto, reduciendo significativamente el valor interpretativo del circuito.
Fotografía tomada en la Zona Arqueológica Monumental Las Aldas y enviada el 5 de febrero de 2025. Donde se observa, lamentablemente, la infografía del panel y señalética instalada por la DDC de Ancash tirada en el suelo, sujeta con piedras, en evidente estado de abandono. Aunque la estructura del panel permanece en pie, la lámina informativa ha sido retirada de su soporte original, afectando la funcionalidad del circuito de visita y reflejando la falta de mantenimiento sostenido por parte de la entidad responsable.
Esta infografía reemplaza al panel original implementado por el PIA 2019, el cual presentaba información detallada sobre la biodiversidad y características naturales del entorno marino y desértico de Las Aldas. El nuevo contenido, ofrecía una explicación más general sobre el aprovechamiento de recursos marinos y la vida cotidiana de sus antiguos habitantes.
Fotografía enviada el día de hoy, 26 de julio de 2025, en la que se observa el panel informativo del circuito de visita de la Zona Arqueológica Monumental Las Aldas completamente derribado. La infografía, instalada por la DDC de Áncash en 2024, yace en el suelo con la base desprendida del terreno, evidenciando la falta de vigilancia en la zona. Esta situación refleja el deterioro progresivo del circuito interpretativo y la ausencia de acciones de supervisión y cuidado por parte de la entidad responsable.